2 de Agosto 2005

Análisis - DUNE de Frank Herbert

Este análisis lo encontré en la página web de Yeray David Rodríguez Domínguez (alisas Yeray Muad'Dib) y habla sobre la obra literaria de Frank Herbert DUNE. Esta novela la estoy leyendo en la actualidad (como podeis haber observado en la parte derecha de vuestras pantallas jajajaja), aunque soy un tremendo fan de la película de David Linch basada en ella, y por eso me he interesado en buscar más información sobre el tema. Este análisis me parece muy interesante y si os atrae el tema os lo recomiendo enormemente. Con esto también inauguro una nueva sección (que estaba tardando en aparecer) sobre literatura, en la que comentaré los libros que me más me han gustado e información sobre autores, personajes, etc.

El creador y su obra - Frank Herbert

Frank Herbert nació en Tacoma, Washington, en 1920. Tras su educación universitaria en Seattle fue fotógrafo, pescador, instructor de supervivencia en la jungla y periodista. En 1964 publica Mundo de Dunas, una novela corta que le da cierta popularidad. A ésta le sigue El profeta de Dune. La fusión de ambos relatos dan lugar a Dune en 1966, con la que consigue los prestigiosos premios Hugo y Nébula.

Posteriormente Herbert escribió dos extensiones que enriquecieron el universo creado con Dune: El Mesías de Dune, que continúa la historia del protagonista, Paul Atreides, e Hijos de Dune, que describe la trayectoria de su familia. En los años 80 se publican Dios Emperador de Dune, Herejes de Dune y Dune, Casa Capitular, que se desarrollan milenios después de los acontecimientos narrados en los tres primeros libros.

Herbert murió en febrero de 1984, a los 65 años de edad. En la actualidad se han producido más de 3 millones de ejemplares de Dune. Basándose en su obra se han creado libros, películas, series de televisión, comics y juegos de ordenador. Con el tiempo, la monumental obra de Herbert ha ido adquiriendo más importancia en el mundo de la Ciencia Ficción, hasta llegar a convertirse en una obra maestra indiscutible del género.

Su hijo Brian Herbert ha contribuido al universo creado por su padre con tres libros dedicados a las grandes casas descritas en las novelas originales: Casa Atreides, Casa Harkonnen y Casa Corrino. Dado que el que esto escribe no ha leído ninguna (en parte por nefastas experiencias con otras novelas de hijos-de), no las incluiré como objeto de análisis.

Mundos mas allá de nuestra imaginación

El mundo recreado por Dune es tan complejo que cualquier intento de describirlo en pocas páginas sería inútil. Por lo tanto, me limitaré a dar una somera descripción de las ideas fundamentales sobre las que se apoya la narración de Herbert y que permitirá al neófito no perderse en este breve estudio.

Grandes casas se reparten el universo conocido, gobernado por el Emperador Padishah Shaddam IV. Dos de las más importantes son la casa Atreides, del planeta Caladán y la Harkonnen, de Guiedi Prime. Así como los Atreides son nobles y pacíficos, los Harkonnen son su reflejo oscuro: crueles, despiadados y amantes de la traición y el engaño. Es un universo sometido a los dictados surgidos tras el Jihad Butleriano, gran revolución que exterminó y prohibió el uso de las máquinas inteligentes. En este contexto surgen los mentats, computadoras humanas, y la Bene Gesserit, escuela de adiestramiento mental y físico para estudiantes femeninas, cuya Reverenda Madre es la mayor autoridad religiosa del universo conocido.

Arrakis, más conocido como Dune, es el tercero de los planetas de Canopus. Las temperaturas en su superficie alcanzan los 350 grados, lo que hace extremadamente difícil la supervivencia de formas de vida animales o vegetales. Nunca llueve en Dune. Este planeta es el único lugar de existencia de la Especia Melange, una sustancia de aroma parecido a la canela que permite a la Cofradía de Navegantes del espacio la realización de viajes espaciales. También es conocida la Melange por sus cualidades geriátricas y su poder adictivo. Su origen está ligado a los gusanos de la arena gigantes de Arrakis, los cuales pueden llegar a alcanzar los 400 metros de longitud.

Dune es también el planeta de origen de los Fremen, una tribu que ha adaptado su modo de vida al desierto. Un fremen es reconocido por sus ojos totalmente azules, producto de la exposición a la especia. Ocultos en sus sietchs, nadie sabe realmente cuantos fremen hay en Arrakis, y pocos dan importancia a su existencia. Pero nadie sospecha el poder de esta raza capaz de usar los Shai Huluds -los monstruosos gusanos de la arena- como medio de transporte... y tal vez como arma.

Arrakis estuvo durante mucho tiempo bajo el yugo de los Harkonnen. Pero durante el gobierno del Emperador Padishah Saddam IV el control del planeta fue cedido a Leto Atreides, padre de Paul Atreides, cuya madre, Jessica, fue una alumna destacada de las Bene Gesserit. En Dune el joven Paul va a experimentar cambios en su consciencia, y una extraña profecía fremen parece conducirle a un asombroso destino. Acontecimientos desastrosos se ciernen sobre su familia, y a partir de entonces, Paul Atreides se convertirá en Paul-Muad'Dib, líder de los Fremen y muy pronto figura vital que conmocionará el orden del universo...

El contexto literario de la obra

Dune fue publicada en 1966. Obsérvese que los grandes clásicos de la CiFi fueron publicados más de una decada antes: 1984 de Orwell (1949), Crónicas Marcianas (1950) y Farenheit 451 (1953) de Bradbury, la saga de La Fundación de Isaac Asimov (1951-1953), El Señor de los Anillos de Tolkien (1954-1955)... Este distanciamiento de los grandes monstruos de la fantasía no es solo cuestión de fechas. Dune es muy diferente a sus antecesores en más de un aspecto. Su espíritu renovador, casi revolucionario, permitió dar un giro a la ciencia ficción: A partir de entonces dejó las fantasías espaciales de naves brillantes para narrar un futuro en el que los cambios se reflejan sobre todo en la transformación intelectual de los hombres y sus estructuras sociales. Puede que Herbert no influyese directamente en Huxley, pero desde luego Un mundo feliz (1969) difícilmente podría haber surgido en los años cincuenta, donde pocos lectores habrían aceptado una novela futurista sin aparatitos fabulosos ni androides asesinos. Esta evolución de la CiFi ha conducido a la actualidad al retrato de sociedades oscuras y desesperanzadas, cuyo reflejo es el Cyberpunk de Gibson. Sin embargo, no podemos simplificar y decir que Dune se encuentra entre Crónicas Marcianas y Neuromante. Dune está mas allá de clasificación o comparación. Nadie hasta la llegada de Herbert se había aventurado tanto especulando sobre la evolución de la mente humana, y dudo que alguien haya nunca retratado una sociedad de miles (tal vez millones) de años en el futuro en base a sus estructuras religiosas y ecológicas. Y casi para desafiar a todos los que habían escrito alguna vez Ciencia Ficción se atrevió a crear un futuro en el que la tecnología inteligente (computadoras, robots, androides...) está destruida y prohibida por rigurosa ley interplanetaria. La novela, además, transcurre casi en su totalidad en desiertos o rocas, y el papel de las naves espaciales no es fundamental. Herbert convirtió estas aparentes limitaciones en puntos de partida para una epopeya en la que el personaje va evolucionando tanto física como, sobre todo, mentalmente desde su condición inicial de niño hasta convertirse en un dios.
Familiaridades de un universo desconocido

La mayor virtud que se le ha concedido a Dune es crear de la nada un universo completo, en futuro extremadamente lejano, de forma convincente. Sin embargo, ese de la nada es muy relativo. Pocos lectores podrán pasar por alto la relación de los Fremen con los Tuareg de los desiertos de Mauritania y Arabia. Herbert no intenta jamás ocultar tal fuente de inspiración, y todos los términos del lenguaje Fremen nos suenan al lenguaje árabe. Obsérvese de hecho la similitud entre Muad'Dib (pronúnciese Moaddib) y Boabdil, nombre dado al rey de Granada Abu Abd Alá en las crónicas castellanas. También es fácil relacionar a la capital de Arrakis, Arrakeen, con la capital de Marruecos, Marrakech. Herbert no sólo toma referencias del mundo árabe en su relato. Muchos vocablos del universo de su novela se basan en términos reales. Así, afirma que en la lengua, de la Bene Gesserit, "Kwisatz Haderack" significa "El camino más corto", cuando el término "Haderach" en hebreo corresponde a "El camino". El apellido "Atreides", además, es sospechosamente parecido a "Atridas", apellido griego (descendientes de Atreo) citado por Homero.

Todas estas relaciones entre el futuro y el presente transmiten una cierta sensación de realismo o incluso profecía, que hacen surgir en la mente del lector hipótesis acerca de la manera en que el mundo presente puede evolucionar de una forma plausible hacia el mundo futuro descrito por Herbert, aunque hay que aclarar que el objetivo del autor nunca fue la extrapolación de la evolución actual de la sociedad.

¿Paul-Muad'Dib de Arabia?

El protagonista de la novela es también uno de sus personajes más complejos: un niño con misteriosas cualidades mentales predestinado a convertirse en un semi-dios, derrotando a sus feroces oponentes con la ayuda de una oscura tribu del desierto, de la que se convierte en líder. Durante el libro Herbert nos muestra a Paul Atreides con los miedos e inquietudes de un niño, que luego transforma en los sentimientos de odio y poder de un adulto que dirige a millones de almas.

¿Pudo Herbert basarse en un modelo anterior para tan singular personaje?.
Son notables los paralelismos entre Muad'Dib y la figura histórica Thomas Edward Lawrence, también conocido como Lawrence de Arabia. T.E. Lawrence (1888-1935) fue un militar inglés que participó en las exploraciones en Siria que descubrieron la civilización sumeria en 1910. Allí conoció a Hussein, jerife de la Meca, quien en 1916 inició una revolución contra el sultán de Turquía. Juntos organizaron una campaña contra este país, y posteriormente Lawrence obtuvo su primer gran éxito con la toma de Yambo, a la que siguió en 1917 la de El Ouedjh. Dirigió al ejército árabe a la victoria contra Turquía en El Hasa y facilitó a los aliados la conquista de Palestina y la toma de Jerusalem. Al año siguiente entró en Damasco y tomó posesión de Alepo. Fue llamado el rey sin corona de Arabia. El coronel Thomas Lawrence no solo dirigió a los ejércitos árabes, sino que además asimiló su cultura, convirtiéndose en el gran líder de un pueblo que no tenía nada que ver con su tierra natal.

Teniendo en cuenta la similitud existente entre las tribus árabes del desierto y los fremen, así como entre los bloques políticos de la primera guerra mundial y las casas rivales del universo de Herbert, podemos identificar fácilmente al inglés líder de los árabes Thomas Lawrence con el atreides líder de los fremen Paul Atreides. En ambos casos hay un rebautismo del líder por parte de sus seguidores (Thomas Lawrence será Al-Orens y Paul Atreides, Paul-Muad'Dib) y una asimilación de las tradiciones locales, como por ejemplo el cambio de vestimenta (el típico atuendo árabe y el destiltraje fremen).

Adaptaciones cinematográficas

El cine siempre ha tenido una gran predilección por las adaptaciones de obras clásicas de ciencia ficción. El caso de Dune no era sencillo, pues la dimensión monumental de la misma, tanto en extensión como en complejidad, suponían un verdadero reto artístico y económico.

Quien primero afrontó el desafío fue el controvertido escritor y director de cine Alexandro Jodorowsky. Para interpretar al barón Harkonnen se contrató al pintor surrealista Salvador Dalí, y para el diseño de los decorados a H.R. Giger, personalísimo artista que posteriormente ganaría el Óscar por su diseño de la criatura de Alien. Este proyecto (que seguramente habría resultado en un film cuanto menos curioso) tuvo numerosos problemas y fue abandonado. Hoy en día Jodorowsky es un reconocido escritor de guiones de comics. Una de sus sagas más celebradas, la casta de los metabarones, presenta numerosas similitudes con el argumento de Dune.

Dino de Laurentiis obtuvo posteriormente los derechos de adaptación de la novela de Frank Herbert, y en 1984 se retomó el proyecto. En un principio iba a ser dirigida por Ridley Scott, quien había cosechado un importante éxito tres años antes con Blade Runner. Finalmente se eligió a David Lynch, autor de El hombre elefante, Corazon Salvaje o la exitosa serie de televisión Twin Peaks. El personaje de Paul Atreides fue interpretado por Kyle MacLachlan, y el de Feyd Rautha Harkonnen por el cantante Sting. Los gusanos de la arena y otras criaturas fueron obra de Carlo Rambaldi, y la banda sonora corrió a cargo del grupo Toto. En su día la película fue un fracaso, en buena parte debido a los 47 millones de dólares que costó. Posteriormente se remontó para la televisión, aumentando su metraje hasta los 190 minutos.

El guión no abarca toda la novela original (cosa casi imposible en dos horas de duración teniendo en cuenta la extensión del libro) e incluye elementos ciertamente desconcertantes que no tienen nada que ver con la historia, como el final, pero se mantiene muy fiel a ésta en cuanto a personajes y atmósfera. Los decorados y efectos especiales tienen un toque oscuro y misterioso pocas veces visto en el cine de ciencia-ficción, sin omitir la profunda complejidad mental de los personajes principales. La película de Lynch supone un complemento excelente de la novela, y se ha convertido en un film de culto para los aficionados al cine fantástico. La crítica especializada y el público en general, por el contrario, la trataron como una rareza excéntrica y pedante. El propio director renegó de su obra, y jamás volvió a adentrarse en la ciencia-ficción clásica.

La serie de televisión

Tras la película de Lynch muchos opinaron que Dune requería una serie de televisión, y así ocurrió 15 años después, con una serie de televisión de 3 episodios que en España fue emitida por Tele5. Fue una coproducción hispano-germana-canadiense del año 2000, dirigida por John Harrison e interpretada por William Hurt, Alec Newman y Saskia Reeves, en los papeles del duque Leto, Paul y Jessica, respectivamente.

La duración total de 270 minutos le permitió un tratamiento de la historia mucho más exhaustivo y comprensible que la adaptación cinematográfica, y supo retratar muy bien los escenarios planetarios. El vestuario, por el contrario, era toda una exhibición de torpeza e incoherencia. Tampoco el retrato de los personajes era muy afortunado, en especial Paul Atreides (un jovenzuelo impulsivo y arrogante, en lugar de la figura inquietante y carismática descrita por Herberte) y la princesa Irulan, totalmente desdibujada. A pesar de todo, la fidelidad y ritmo de la narración convierten un punto de partida excelente para la comprensión del universo de la saga.

Arrakis en CD

En 1992 Cryo, una joven compañía francesa de software, lanza el juego de ordenador Dune. Se trataba de una curiosa mezcla entre aventura gráfica y estrategia, con gráficos muy cuidados y una banda sonora que aún hoy en día resulta realmente sorprendente, hasta el punto de que Virgin decidió venderla aparte en un CD Audio. A pesar de no haber obtenido una gran popularidad, el Dune de Cryo tiene un lugar propio en la historia de los juegos de ordenador por varias razones, la mas importante de las cuales es la seriedad y coherencia de la adaptación. Además inauguró un subgénero fundamental en la historia reciente de los juegos: la estrategia de dirección de tropas y estructuras, que posteriormente quedaría plenamente definido con Dune II: battle for arrakis y alcanzaría su apogeo con Command & Conquer y Warcraft II.

Casi dos años después Westwood lanza Dune II: Battle for arrakis. Si en su antecesor se simplificaban elementos de la novela, en esta ocasión solo se toma su iconografía visual y la personalidad de las grandes casas. Su buena acogida comercial le permitió a Westwood trabajar en un ambicioso proyecto que se convertiría en uno de los mayores éxitos de la historia de los juegos para PC: Command & Conquer.

Tras unos cuantos años sin que nadie retomase el tema, Westwood lanzó el juego Dune 2000, un lavado de cara con respecto al anterior que tenía como única novedad unas escenas cinemáticas bastante impresionantes. El salto cualitativo llegó con Dune: Emperor, primer juego en 3D de la saga, que introduce elementos antes inéditos en las adaptaciones electrónicas de la novela: los Tleilax, los Ixianos, las Bene Gesserit... técnicamente el juego era impecable, y a pesar de que su mecánica era bastante anodina y anteriormente vista, fue un soplo de aire fresco para los aficionados.

La buena racha de las adaptaciones cesó con Frank Herbert's Dune. Aunque prometía ser la adaptación definitiva, más orientada a la evolución del personaje principal según los sucesos de la novela y por la partición de Cryo en el proyecto, su estilo consolero, su nefasto desarrollo, la total ausencia de originalidad y los extraños altibajos en la curva de dificultad convirtieron el videojuego en una mancha en la saga de adaptaciones de la novela.

Otros Materiales y fuentes de información.

De Dune también se hicieron innumerables libros y estudios, que suponen un valioso complemento de la novela. La adaptación oficial a cómic de la película corrió a cargo de la Marvel Comics Group.

En Internet se puede encontrar numerosas páginas de información acerca de la novela, sus continuaciones y sobre Herbert. Posiblemente la mejor es el Arraken Museum, de Christian Gilmore, que se ha convertido en punto de referencia para los navegantes interesados en el tema.
Arrakeen Museum: http://www.fremen.org/museum

Sobre la película y la serie, la fuente de información mas completa es posiblemente la Internet Movie Database, que ofrece fotografías, enlaces y detalles técnicos.
The Internet Movie Database: http://www.imdb.org/

También existe un grupo de discusión (newsgroup) especializado, en donde se intercambian mensajes los aficionados de todo el mundo y se establecen interesantes debates. Por supuesto, todo ello en Inglés.
Dune Fans Newsgroup: alt.fan.dune

Posted by Alikuekano at 2 de Agosto 2005 a las 09:21 PM
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